No quise apartarte de mi lado pero tampoco quise ser dueña de tu vida, siempre entendí que tu destino no estaba conmigo y que nuestro caminar no pertenecía en el mismo sendero.
Junto a la soledad medite la tristeza, el amor y el dolor que esto me cuaso, después de todo lo único que podía ver era mi corazón roto, y el camino que recorría sin tu compañia, sin tu sincera sonrisa.
Recordé que en algún tiempo tus labios y tus ojos fueron míos, y todo lo que deese se convirtió en un sueño prohibido lejos de lo que el destino me dejaba previsto.
Miedo a negarme a despertar del sueño en el que me estaba perdiendo, al darme cuenta que junto a ti no se encontraba la felicidad de una musa en el olvido.
Cerré mis ojos y al despertar tu ya no estabas conmigo. Condena a estar sin tu compañia, he caminado solo hasta el útlimo respiro recordando como algún día tu fuiste mío.

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